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Jun 27, 2020 | 20:30 h | Parc de la mitjana, Lleida

SUSPIROS DE PAZ

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El Ayuntamiento de Lleida organiza un acto en memoria de las personas que han muerto en los últimos meses y que, debido a la Covidien-19, no han podido ser despedidas como sus familias y amistades hubieran deseado.

Con este homenaje, la Paeria quiere ofrecer, en nombre de toda la ciudad, un espacio y un momento de calor, de acompañamiento y de consuelo a las leridanas y los leridanos que se han visto afectados por esta situación.

El acto lleva por nombre “Suspiros de paz” y tendrá lugar el sábado 27 de junio, a las 20.30 h, en el Parque de la Media.

Aparte del homenaje público, el Ayuntamiento de Lleida quiere que la memoria de estas personas perdure en el tiempo y se ha creado una escultura en su recuerdo, obra del artista Erik Schmitz, que se ubicará finalmente el cementerio.

El acto, conducido por Remei Capitan (directora de Agradecimientos), contará con diferentes interpretaciones musicales y de danza y intervendrán representantes del mundo sanitario, de las familias y el autor de la escultura, además del concejal jefe de Lleida , Miquel Pueyo.

El Ayuntamiento de Lleida pide a todos los que quieran asistir -familiares y personas cercanas- que se inscriban a través del enlace http://paeria.cat/sospirsdepau.html. El plazo para registrarse es abierto hasta el 25 de junio.

La inscripción previa facilitará organizar la distribución de los asistentes de acuerdo con las medidas de prevención vigentes. El acto se ha previsto para unas trescientas personas, aproximadamente.

Escultura de homenaje

Erik Schmitz, nacido en Alemania y establecido en Ivars d’Urgell, cultiva especialmente la escultura pero también se expresa con grabados, pinturas y murales.

La escultura en homenaje a las personas que han muerto durante el confinamiento está realizada principalmente con piedra y también incluye una parte de metal y un olivo. Se trata de una estructura horizontal con una base de piedra, que forma una isla con la silueta del término municipal de Lleida.

En el interior de la isla, un acento de metal -por simbolizar el alma de las personas desaparecidas- llena una cavidad que representa el vacío que han dejado. A su lado, el olivo, icono de paz, recuerda a las personas que han muerto, la amplitud de su número y la diversidad generacional. La piedra, predominante en la escultura, es una expresión de eternidad y de la solidez del recuerdo que dejan.

La escultura hace 3,43 m de largo, 1,5 de ancho y se eleva 0,60 m sin contar la altura del olivo.